Como hemos hablado en varias ocasiones anteriores, el café es un alimento muy beneficioso para la salud, ya que previene varias enfermedades y además, nos mantiene alertas. Si embargo, estos beneficios que habitualmente venían asociados a la cafeína que contiene el café, pueden estar condicionados por otras sustancias diferentes derivadas del café. Recientemente, un estudio publicado por la American Heart Association ha concluido que, tras analizar a un gran número de hombres y mujeres que consumían café (con y sin cafeína), con un máximo de 5 tazas al día, estaban expuestos a un menor riesgo de muerte por diferentes causas.
Este mismo estudio ha demostrado que beber más de 5 tazas provoca la extinción de los beneficios del café y en cambio, comienzan a aparecer los perjuicios. Cinco tazas de café diarias son también las recomendadas por la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria) para una persona sana y adulta. Reduciéndose estas cantidades si la cafeína es ingerida en combinación con otro tipo de bebida energética o alcohol con un límite de 200 miligramos (exactamente la mitad de la recomendación anterior). Por otro lado, también se limita el consumo diario recomendado para mujeres embarazadas o en periodo lactante, a un máximo de 200 miligramos al día, lo que equivale a tres cafés expresos o cuatro tés.
En el estudio publicado por la American Heart Association, se concluyó que tanto el café tradicional como el café descafeinado se asociaban a un menor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares, diabetes, y neurológicas entre otras.